Éste es uno de los entrantes que más nos gustan. Es uno de los fijos en Navidad, pero también durante el resto el año, sobre todo cuando tenemos invitados.
Se hacen en un momento y lo más importante es comerlas según las hagamos porque enseguida pierden el calor (cuando hicimos esta foto ya nos habíamos comido la mitad). Por eso es recomendable servirlas en cazuelitas de barro que mantienen el calor durante más tiempo.
Yo apenas las echo sal, pero eso es cuestión de gustos. Si utilizamos gambas congeladas, las descongelamos previamente, las escurrimos y secamos con papel de cocina.
Si os gusta, al final (en los últimos segundos) podéis añadir el zumo de medio limón, aunque a mí personalmente, me gustan sólo con el aceite, los ajos y la guindilla.
* INGREDIENTES: (para 4 raciones)
- 70 gr. de aceite de oliva virgen extra
- 5 dientes de ajo
- 1 o 2 cayenas o trozos de guindilla
- 350-400 gr. de gambas peladas
- 1/2 cucharadita de sal
* PREPARACIÓN:
Echamos el aceite y los ajos en el vaso y programamos 3 segundos, velocidad 5. Bajamos, con la espátula, los restos que hayan quedado en las paredes y en la tapa de vaso hacia las cuchillas.
Añadimos la guindilla y programamos 10 minutos, temperatura varoma y velocidad cuchara, sin cubilete para que evapore mejor.
Agregamos las gambas peladas, previamente espolvoreadas con un poquito de sal y programamos 3 minutos, temperatura varoma y velocidad cuchara, sin poner el cubilete.
Retiramos del vaso y servimos inmediatamente.

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