Como este año San Valentín cae entre semana y no tendremos mucho tiempo para recetas elaboradas, os propongo algo sencillo con un pequeño toque divertido.
La crema es de guisantes, muy nutritiva y fácil de hacer. Los adornos son unos hojaldres con forma de corazón, el detalle perfecto para que dicha fecha no pase desapercibida.
Como podéis observar, a la hora de utilizar la decoración, no es obligatorio que sea roja, aunque es el color por antonomasia de esta celebración. Lo ideal es utilizar cualquier cosilla que tengamos en casa para darle un toque diferente a la mesa, porque lo principal es hacer que nuestra cocina no sea aburrida y monótona.
INGREDIENTES: (Para 2 personas)
- 250 g de guisantes
- 1 cebolla
- 1 huevo
- 130 g de patata
- 250 g de caldo de verduras
- 50 g de nata
- 100 g de pasta de hojaldre
- 15 g de aceite de oliva
- Sésamo
- Sal y pimienta
PREPARACIÓN:
Extender la lámina de hojaldre y cortar unas figuritas con los cortadores de galletas. Calcular 3 ó 4 por comensal. Ponerlas en una bandeja del horno forrada con papel de hornear o similar. Pintarlas con el huevo batido y hornearlas durante 10-12 minutos en el horno, precalentado, a 200º.
Mientras pelar y trocear en cuartos la cebolla. Introducirla en vaso y picarla durante 3 segundos velocidad 5. Añadir los 15 g de aceite y sofreír durante 4 minutos a 100º y velocidad 1.
Pelar, lavar y trocear la patata. Añadirla al vaso junto con los guisantes. Cubrir con el caldo de verduras y cocer durante 15 minutos a 100º y velocidad 2.
Dejar que la temperatura baje a 90º u 80º y triturar durante 45 segundos pasando de velocidad 5 a 9.
Añadir la nata, salpimentar y calentar todo junto durante 1 minuto a 100º y velocidad 3.
Distribuir la crema en dos platos o cuencos. Espolvorear unos granos de sésamo y colocar los adornos de hojaldre.















