Cuando os apetezca preparar un pan original, seguid esta receta. Es un pan de tomate con un color espectacular y un sabor suave pero lleno de matices.
Su elaboración requiere tiempo, ya que lleva más ingredientes que el pan básico y utilizamos poca levadura fresca.
Además, el levado final lo haremos en el frigorífico. Este reposo en frío ralentiza la fermentación, intensifica el sabor y nos ayuda a obtener una corteza más crujiente y una miga suave.
Podéis usarlo como pan de mesa para acompañar las comidas o servirlo en el aperitivo. Con unos trocitos de queso queda especialmente vistoso… y delicioso.
Pan de tomate
Rico y bonito. Así es este pan casero que, además de los ingrediente básicos del pan, lleva passata de tomate y yogur griego.
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