Espinacas. Características, propiedades… y cómo un error dio lugar a Popeye

Vamos a hablar espinacas, de cómo elegirlas, de como conservarlas e incluso de cómo consumirlas. Os explicaremos por qué son buenas y qué grupos de población deben evitarlas… Y no nos olvidamos de Popeye, ese personaje que, en el fondo, no es tan fuerte como nos lo pintaron.

Cómo elegirlas y conservarlas

Para saber si las espinacas son frescas tendremos que observar sus hojas. Compradlas solo si tienen un color verde oscuro y si son tiernas, tersas y lisas. Desechad las marchitas y de color amarillento.

Se conservan en el frigorífico y lo recomendable es consumirlas lo antes posible para que no pierdan sabor ni propiedades.

Lavadlas solo en el momento de la preparación porque, una vez mojadas, se marchitan rápidamente. Para prepararlas tenemos que mondarlas primero, eliminando las raíces. Luego las lavamos, las escurrimos y las secamos bien con un paño. Veréis que podéis encontrar en el mercado espinacas ya lavadas, listas para el uso, en grandes bolsas de plástico.

Una vez cocidas se conservan por poco tiempo.

Si tenemos una gran cantidad de espinacas frescas y queremos conservarlas lo mejor es que las lavemos bien y que, inmediatamente después las escaldemos durante dos minutos para congelarlas después, una vez escurridas.

Otra opción es adquirirlas ya congeladas. En este caso es importante descongelarlas lentamente en el frigorífico, y escurrirlas muy bien antes de utilizarlas.

Cómo consumirlas

Se consumen crudas o cocidas.

Crudas son estupendas para preparar ensaladas que podemos aliñar con nuestras vinagretas preferidas. Añadidles pasas, nueces, tomates secos, tomates cherry… os sorprenderá lo bien que quedan con estos ingredientes.

Cocidas tienen un sinfín de posibilidades: con aceite, rehogadas, en bechamel, gratinadas… ¡incluso podéis transformarlas en puré!

Un buen acompañamiento a esta verdura son los huevos o la leche (por eso están tan ricas con bechamel) y se usan también para hacer tortillas o tartas saladas.

Una sugerencia…

Ponedlas en la sartén o en la cacerola en crudo, sin pasarlas antes por una cocción en agua. Cubriendo la cacerola o sartén con una tapa, y fuego lento, se cocinarán con su propio jugo.

¿Por qué son buenas?

Tienen pocas calorías. Crudas aportan unas 31 calorías por 100 gramos y, cocidas, 23.

Con una porción de espinacas crudas obtendremos el 30% de la cantidad diaria necesaria de vitamina A, el 17% de la C y el 10% de magnesio.

Contienen también vitamina K1, ácido fólico (o vitamina B9), hierro y calcio
Son ricas en fibra y antioxidantes y ayudan a controlar la diabetes.

Y aún mejor si…

Aún mejor si las consumimos con zumo de limón ya que la vitamina C favorece la absorción del hierro.

Pero ojo…

A pesar de contener ácido fólico y calcio la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición desaconseja su consumo en el embarazo y en bebés menores de un año por la cantidad de nitrato que pueden contener.

El nitrato se encuentra de forma natural en la tierra pero últimamente lo hay en mayores proporciones por el uso de abonos y pesticidas químicos.

Las verduras que más lo absorben son las de hoja ancha como las espinacas y las acelgas, de ahí que se desaconseje su consumo en este grupo de población. Un consumo elevado de nitratos hace que el cuerpo los convierta en nitritos lo que puede provocar cianosis.

Curiosidades: Popeye no es tan fuerte…

Popeye fue el personaje que contribuyó al consumo de espinacas y a la creencia de que esta verdura era un alimento prodigioso. Ese pensamiento fue debido al error de un científico alemán que declaró que poseían muchísimo hierro, 10 veces más del real. El hombre se equivocó en la posición de una coma y eso hizo que, desde entonces, muchos padres torturen a sus hijos diciéndoles que comiendo espinacas se harán fuertes como Popeye.

Un poco de historia

Parece que se cultivaban ya 2000 años AC. Se cree que son originarias de Persia y que llegaron a España en el siglo XI

Algunas de nuestras recetas

Y ahora que sabemos un poquito más de ellas os proponemos algunas de nuestras recetas hechas con espinacas:

Pasta con espinacas y bechamel – Un plato suave que gusta mucho a los más pequeños.

Sobrehúsa de espinacas – Un plato tradicional de la cocina granadina: la sobrehúsa. En esta ocasión, elaborado con espinacas, chorizo y huevo escalfado. Ideal como plato principal.

Sopa de espinacas con puerro y leche de coco – Ideal para vegetarianos, veganos y para todos los amantes de los sabores exóticos.

Ensalada de lentejas y espinacas – Una ensalada rica en hierro hecha con espinacas y lentejas. Se puede consumir tanto caliente como fría.

Croquetas de espinacas, carne y aceitunas – De aprovechamiento y fantásticas para introducir verduras en la dieta diaria. Así son estas croquetas de verdura, deliciosas incluso para los niños.

Foto – The Telegraph


2 comentarios

  1.   Fatima Irigoyen dijo

    Las espinacas par nuestros smoothies Elvira Rodriguez De La Hera Cristina GM

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